FEBRERO CON PARO DE TRENES EN EL AMBA

El gremio de maquinistas rechazó la propuesta salarial del 1% correspondiente a enero y advirtió que, de no recibir una oferta superadora en la audiencia paritaria del lunes, avanzará con la paralización del servicio ferroviario.

Una posible huelga de trenes amenaza con paralizar el servicio ferroviario el próximo jueves, en medio de un conflicto salarial que mantiene en tensión al sindicato La Fraternidad, las empresas del sector y el Gobierno nacional. La medida de fuerza podría confirmarse si este lunes no hay una mejora en la propuesta salarial presentada en la mesa paritaria.

El gremio que nuclea a los conductores de trenes considera “inaceptable” la oferta de recomposición del 1% para los haberes de enero y advirtió públicamente que, de no haber una propuesta superadora, avanzará con un paro general que afectaría a todos los servicios bajo su órbita desde el jueves 5 de febrero. Fuentes sindicales consultadas por Noticias Argentinas señalaron que la decisión final dependerá del resultado de la reunión prevista para el inicio de la semana.

El conflicto se inscribe en un contexto de creciente tensión entre los sindicatos del transporte y el Ejecutivo nacional, no solo por la discusión salarial sino también por las condiciones laborales y la reforma que impulsa el gobierno de Javier Milei. Si bien la semana pasada La Fraternidad alcanzó un acuerdo para los trabajadores de empresas como FEPSA, NCA y Ferrosur, que contempla una recomposición del 18% en tres tramos con revisiones a mediados de abril, ese entendimiento no incluyó a la totalidad del sector y dejó afuera al grueso de los conductores de trenes, que continúan reclamando.

El secretario general del gremio, Omar Maturano, defendió el planteo salarial y volvió a cuestionar la política oficial. En declaraciones a Mundo Gremial, afirmó: “Perdimos aproximadamente un 35, 38 por ciento del salario. Dicen que no hay inflación, que no hay emisión, pero sí hay deuda, hay bonos y eso es emisión”. Además, sostuvo que el reclamo no se limita a lo económico y alertó sobre el deterioro del sistema ferroviario: “La prioridad no es solamente salarial, sino también el estado del material rodante, que se va cayendo”.

Maturano también apuntó contra la falta de interlocutores claros en el área de Transporte y cuestionó la inestabilidad en los cargos de conducción del sector. “No sabemos con quién hablar, con quién discutir, porque cada tres meses, seis meses, ocho meses nos cambian la gente que está a cargo del ferrocarril”, expresó.

La amenaza de paralización del servicio no es un hecho aislado. La última medida de fuerza impulsada por La Fraternidad se produjo en septiembre pasado, cuando las formaciones de las líneas Roca, Mitre, San Martín, Sarmiento, Urquiza y Belgrano Sur, que operan en el AMBA, circularon a una velocidad máxima de 30 kilómetros por hora durante dos días, también en el marco de reclamos salariales y laborales. En aquella oportunidad, el conflicto se desactivó luego de que el Gobierno dictara la conciliación obligatoria.

Por ahora, el escenario permanece abierto. El desenlace de la negociación del lunes será clave para determinar si el jueves el país enfrenta una nueva jornada de trenes paralizados.